Las úlceras venosas (identificadas como llagas abiertas) tienen un carácter crónico y son localizadas sobre una vena varicosa en personas que poseen una insuficiencia venosa.

Cuando se padece de este problema, ocurre que las válvulas de las venas de las piernas tienen problemas para mantener la sangre circulando hasta el corazón. Debido a esto la sangre puede agolparse en las venas de las piernas, acumulando demasiada presión y un exceso de líquido, lo que puede causar la formación de una llaga abierta.

La mayoría de estas úlceras venosas aparecen en la mitad inferior de la pierna, por encima del tobillo. Es raro que afecten a los pies o a los muslos, pero sí pueden aparecer en el tobillo o la rodilla originadas por traumatismos.

Generalmente no son dolorosas, a menos que estén sobreinfectadas. Si son tratadas adecuadamente las heridas pueden cerrar, aunque éste suele ser un proceso bastante lento. De lo contrario, las úlceras venosas crónicas pueden ser causa de una gran morbilidad e incluso la mortalidad.

Características de las úlceras venosas

El tamaño de las úlceras venosas puede ser variable. Se encuentran desde algunas que abarcan unos pocos centímetros hasta otras que rodean toda la pierna. También pueden ser únicas o múltiples (en ocasiones tienden a unirse), uni o bilaterales, pero siempre serán más llamativas en la pierna donde existan mayores dilataciones varicosas.

Las formas son comúnmente redondeadas, ovaladas, aunque también pueden ser irregulares. Los bordes son bien definidos, de color rojo violáceo y brillante, aunque cuando se convierten en crónicas, los bordes se vuelven más pálidos y duros.

El fondo de la úlcera depende del estado y la antigüedad de ésta, pero generalmente es de color rojo debido a la congestión, aunque también puede ser amarillento si hay esfacelos o necrosis. Cuando la úlcera se comienza a curar, se muestran abundantes áreas de tejido de granulación.

¿Quiénes están en riesgo de tener úlceras venosas?

Un porcentaje elevado de estas úlceras venosas es consecuencia del padecimiento de venas varicosas superficiales. Así mismo se encuentran en riesgo las personas que han padecido de coágulos sanguíneos en las piernas, lo que se conoce como una trombosis venosa profunda.

Usualmente también se identifican pacientes con factores de riesgo o signos relacionados con hinchazón en las piernas, piernas cansadas, molestias venosas típicas, antecedentes familiares, bipedestación prolongada, obesidad, sedentarismo, embarazo, tabaquismo, fracturas de huesos largos, cirugía ortopédica y quemaduras severas.

Tratamiento de las úlceras venosas

En Varicenter tenemos una amplia experiencia (mas de 50 años) en el tratamiento de las ulceras venosas con un gran porcentaje de éxito.

El tratamiento consiste en tratar :

  • Varices o perforantes con microespuma.
  • Tratamiento local de la ulcera.
  • Tratamiento de la infección si la hubiera.
  • Tratamiento de la hipertensión venosa mediante el uso de vendaje elástico compresivo.

Las mejorías son palpables desde la primera sesión de tratamiento.

Medidas preventivas

Si usted tiene algún factor de riesgo o predisposición para padecer de úlceras venosas, existen algunas medidas que le pueden ayudar a prevenir este problema:

- Acostarse con los pies elevados por encima del nivel del corazón, tan seguido como le sea posible.

- Caminar o hacer ejercicio físico todos los días para estimular la circulación de la sangre.

- Usar medias de compresión todos los días ya que estas presionan de manera útil las venas.

- Evitar estar de pie o sentado durante períodos prolongados de tiempo.

- Revisar sus pies con frecuencia e identificar la aparición de grietas o cambios en la coloración de la piel. Signos como picazón, hormigueo, pesadez y la piel endurecida, también pueden ser señales de una úlcera venosa.