La trombosis venosa profunda (TVP) es una afección vascular que casi siempre requiere atención médica especializada. La TVP se produce cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda del cuerpo, normalmente en las piernas, un problema que puede generar complicaciones si no se detecta y se trata a tiempo.
Aunque muchas personas han oído hablar de esta patología, no siempre conocen la trombosis venosa profunda. ¿Qué es? ¿Cuáles son sus señales de alerta? ¿Qué factores pueden aumentar el riesgo de padecerla? Tener respuesta a estas preguntas es importante para poder identificar problemas asociados a esta dolencia y encontrar un tratamiento adecuado cuanto antes.
Para entender la trombosis venosa profunda y saber qué es, primero hay que conocer cómo funciona el sistema venoso. Las venas son los vasos sanguíneos encargados de transportar la sangre desde los tejidos de vuelta al corazón. En las piernas, este proceso se realiza contra la gravedad, por lo que depende en gran medida del movimiento muscular y del buen funcionamiento de las válvulas venosas.
La trombosis venosa profunda aparece cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda, lo que dificulta o bloquea el flujo sanguíneo. Este coágulo se denomina trombo.
La mayoría de los casos se producen en las venas de la pantorrilla o del muslo, aunque también puede aparecer en otras zonas del cuerpo. El principal riesgo es que una parte del trombo se desprenda y viaje hasta los pulmones, lo que puede provocar una embolia pulmonar.
Existen varios factores que pueden favorecer la aparición de una TVP. Entre los más habituales se encuentran:
En pacientes con enfermedad venosa crónica, el riesgo puede ser mayor. Por eso es importante conocer la trombosis venosa profunda y su tratamiento, así como las medidas preventivas que ayudan a reducir la probabilidad de que aparezca.
Dadas las consecuencias que puede tener no tratarla, es importante saber identificar la trombosis venosa profunda y sus síntomas. Detectarlos a tiempo permite iniciar el tratamiento antes de que aparezcan complicaciones.
En algunos casos, la TVP puede desarrollarse sin signos claros. Sin embargo, lo más habitual es que confluyan varios síntomas en la pierna afectada.
Los síntomas más frecuentes son:
Estos signos pueden aparecer de forma repentina o ir aumentando con el paso de las horas o los días. En ocasiones se confunden con problemas musculares o con molestias relacionadas con las varices.
Por eso es importante que, ante cualquier sospecha, se acuda a un especialista vascular. Un diagnóstico adecuado permite confirmar si realmente se trata de una trombosis venosa profunda y determinar el tratamiento más adecuado.
El diagnóstico suele realizarse mediante exploración clínica y pruebas de imagen, como la ecografía Doppler, que permite visualizar el flujo sanguíneo en las venas.

Aunque no siempre se puede evitar por completo, existen medidas que ayudan a reducir el riesgo de desarrollar una trombosis venosa profunda.
La prevención se basa principalmente en mantener una buena circulación sanguínea. Para ello, se recomiendan hábitos que favorezcan el retorno venoso y eviten la estasis de la sangre en las piernas.
Algunas recomendaciones habituales son:
Estas pautas son especialmente importantes para personas con factores de riesgo. Conocer la trombosis venosa profunda y sus síntomas también permite identificar rápidamente cualquier señal de alerta.
El tratamiento de esta enfermedad tiene como objetivo evitar que el coágulo crezca, prevenir nuevas trombosis y reducir el riesgo de complicaciones.
Cuando se diagnostica una trombosis venosa profunda, el enfoque terapéutico suele incluir medicamentos anticoagulantes. Estos fármacos ayudan a impedir que el coágulo aumente de tamaño y permiten que el propio organismo lo vaya reabsorbiendo con el tiempo.
Dependiendo de cada caso, el tratamiento puede incluir:
No obstante, uno de los mejores tratamientos y de los más innovadores para acabar con las varices y evitar que se llegue a producir un episodio de TVP es la microespuma.
La microespuma para varices es un tratamiento apto para el 95% de los casos de venas varicosas. Primero, se realiza un diagnóstico del paciente, se lleva a cabo la punción en la vena enferma mediante eco-doppler, y la microespuma penetra en la variz, haciendo contacto y provocando que la sangre se desplace. Eso permite tratar de manera selectiva la pared de la variz.
Una de las dudas más comunes tras el diagnóstico es si es posible continuar con la actividad laboral. La respuesta depende de varios factores, como la gravedad del cuadro, el tipo de trabajo y la evolución del paciente.
En muchos casos, los médicos recomiendan un periodo de reposo relativo durante los primeros días del tratamiento. Esto permite que los anticoagulantes comiencen a actuar y reduce el riesgo de complicaciones.
El tiempo de baja por trombosis venosa profunda puede variar bastante. Algunas personas pueden reincorporarse a su trabajo en pocas semanas, mientras que en otros casos la recuperación puede requerir más tiempo.
Los trabajos que implican muchas horas sentado o de pie pueden requerir una adaptación temporal. En estos casos, el especialista puede recomendar pausas para caminar, ejercicios de movilidad o el uso de medias de compresión.